2014 – 2018 Cuatro años de la masacre del Tarajal

2014 – 2018 Cuatro años de la masacre del Tarajal

El permiso de matar de los guardias de frontera

Hoy, las familias de las víctimas y la sociedad civil conmemoran, por cuarto año consecutivo, la masacre de Tarajal. Esta fecha se ha convertido en uno de los símbolos trágicos de las políticas migratorias que socavan los derechos y las vidas de las personas migrantes y demandantes de asilo.

El 6 de febrero de 2014, más de 200 personas trataron de entrar en Ceuta desde territorio marroquí. Mientras se acercaban a la playa del Tarajal, muchas de ellas tratando de entrar a nado, la Guardia Civil utilizó material antidisturbios, -botes de humo y balas de goma-, para evitar que llegasen a territorio español. Esto ocasionó que quince de estas personas fueron encontradas muertas en el lado español, docenas más desaparecieron, otras fallecieron en territorio marroquí, siendo los supervivientes devueltos. Lamentablemente, ni la Guardia Civil ni los militares marroquíes presentes ayudaron a las personas que se estaban ahogando ante de ellos.
Investigaciones realizadas por periodistas y militantes europeo/as han mostrado a la opinión pública vídeos, imágenes y testimonios de supervivientes y testigos presenciales que establecen directamente la responsabilidad de los guardias civiles por estas muertes. Paradójicamente, la jueza a cargo del caso concluyó que ni había irregularidades en el material utilizado por la Guardia Civil, ni en la decisión de devolver directamente a Marruecos, y sin procedimiento alguno, a las 23 personas que habían logrado llegar a la playa.
El 16 de octubre de 2015, la jueza cerró el caso y retiró los cargos contra los 16 guardias civiles acusados. En su auto, llegó a delegar la responsabilidad en las víctimas, en la medida que : "Los migrantes han asumido el riesgo de ingresar ilegalmente al territorio español por mar, al desconocer las acciones disuasorias de las fuerzas marroquíes y de la Guardia Civil". Sobre esta cuestión, la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA), miembro de Migreurop, respondió que "en ningún caso el derecho a migrar implica el hecho de que uno puede morir durante el viaje o en la frontera. Lo que sucedió no es un accidente y es necesario traer luz, castigar a los responsables y garantizar que no vuelva a ocurrir" [1].

En junio de 2016, se negó a las familias de las víctimas el visado para identificar los cuerpos de sus hijos en Ceuta. Por desgracia, y a pesar de que el caso volvió a reabrirse, por numerosos defectos de procedimiento, la investigación se cerró sin resultados en enero de 2018.
Para que estas muertes no caigan en el olvido, la sociedad civil española se ha movilizado desde esta fecha en las llamadas “Marchas por la dignidad” a Ceuta, llegando el pasado 3 de febrero de 2018 a su quinta edición.

Migreurop apoya estas movilizaciones y todas las iniciativas destinadas a arrojar luz sobre la masacre de Tarajal. Tras la condena de España por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos [2], Migreurop y sus miembros piden el cese inmediato y definitivo de las devoluciones ilegales llevadas a cabo en esta frontera, en colaboración con las autoridades marroquíes, tanto en las fronteras terrestres de Ceuta y Melilla como en las efectuadas desde el mar.
La semana pasada, al menos otras 110 personas, incluidas veinte que emprendieron su viaje desde las costas marroquíes, perdieron la vida tratando de llegar a Europa. Se unen a la lista de más de 16.000 personas fallecidas en el Mediterráneo desde 2013.
Por medio de la militarización de sus fronteras exteriores, la UE viene practicando desde hace muchos años una política de “dejar morir” que se materializa particularmente en la criminalización de las entidades y activistas que defienden los Derechos Humanos [3].
La masacre de Tarajal recuerda que, a falta de respetar el derecho a emigrar, formulado especialmente en el artículo 13 de la Declaración de Derechos Humanos, las políticas de “control de flujos migratorios” entran en la categoría de no asistencia a las personas en peligro y generan vulneraciones deliberadas al más fundamental de los derechos : el Derecho a la vida.

Contacto de prensa : contact@migreurop.org

Foto : Demostración del 6 de febrero de 2015 en Ceuta, Elsa Tyszler